domingo, 17 de marzo de 2019

EFECTIVO


Desde que cayó enfermo, y ya iba para diez días, los familiares no hacían más que fingir gran tristeza cuando iban a visitarlo, pero el doliente sabía que venían a hurgarle en los cajones por si hubiera dinero.
—Ya me lo gasté todo en vida –decía el moribundo con sorna- y aun así seguís visitándome.
La casa del viejo, de renta antigua, no interesaba, y los viejos cachivaches todavía menos. Como nunca tuvo una libreta de ahorros, todos sospechaban que una fortuna en billetes verdes andaba por ahí escondida, tal vez en los colchones, quizás en los anaqueles, quién sabe si entre los libros.
Si hubiera sido por su gusto, habría aguantado unos días más viendo a sus deudos simulando decoro y escondiendo codicia, pero por fin entregó su alma el afligido, y entonces se desató la batida en pos del caudal.
—Esto es una basura, como todo. No guardaba más que baratijas. Ni los cubiertos valen un céntimo.
El montón de ropa con olor a viejo rancio fue a parar a la beneficencia, donde cada agraciado con una prenda, al comprobar los bolsillos, también recibió un fajito de billetes de mil.

jueves, 14 de marzo de 2019

UN BUEN DÍA

Tengo pensado hacer varios peces de colores, no, plateados, o mejor de oro. Fundiré tornillos, cubiertos, monedas e incluso mis medallas de coronel, que estarán por ahí. El tiempo pasa lentamente, así que volveré a fundirlos y a hacerlos de nuevo, marcando así los días, las semanas. Luego venderé los mejores y con el dinero compraré, mejor que un reloj, una pastilla para recordar.

jueves, 7 de marzo de 2019

NI PIES NI CABEZA


Un corazón de lana y acero comenzó a latir rítmicamente en aquel cuerpo apolillado y sin cabeza que dormía en los almacenes del museo. Con semejante amputación y con unas suntuosas enaguas ensangrentadas, nadie quiso exhibir aquella momia, que quedó al cuidado del celador cojo, sorprendentemente familiarizado con el ceremonial que, por su atuendo palaciego, merecía la figura.
—Ay, Majestad, –gritaba el desconcertado bedel mientras, con su pierna paralítica, arrastraba el cuerpo escaleras arriba donde lo esperaba el tramoyista del circo.
Aquella intimidad nocturna acabó dándoles la vida a ambos.

jueves, 28 de febrero de 2019

BAILE DE MÁSCARAS


Esas alas de plástico servían para volar distancias cortas, para ir, por ejemplo, de la cocina al comedor, del salón al aseo, del pasillo al cuarto, del armario a la cama. El inconveniente era que no servían para escapar por la ventana en caso de huida silenciosa. Habría sido maravilloso poder decirle adiós a aquella mujer disfrazada, planear por encima de su ciudad mientras ella estaba aún dormida, pero las leyes del universo ni siquiera en carnaval se toman un descanso.

jueves, 14 de febrero de 2019

EL LINAJE ANTE TODO


Los padres de Tomás insistían en recuperar al estúpido de su hijo pese a que el pago del rescate podría suponerles un tremendo descalabro patrimonial, y no solo eso, pues tenerlo en casa, con aquellas carísimas costumbres y sus distinguidas amistades, significaba la completa ruina, eso seguro.
Cuando el mediador expuso los riesgos de semejante operación, se volvieron hacia él. Aquella mirada de inexplicable firmeza llevaba la carga hereditaria de muchas generaciones con el mismo apellido, con la misma sangre, con la misma cara.

jueves, 7 de febrero de 2019

ARTES ESCÉNICAS


Ninguno de los niños que había en el arcón era Tomás, o al menos así figuraba en el informe oficial, que señalaba como evidencia principal que todos los cuerpos tenían ropas estrafalarias y máscaras, como si se tratara de una compañía de variedades o, lo más seguro, del teatro de la escuela parroquial. El caso del hijo menor del gobernador quedaba cerrado, pero a nadie se le escapaba que en aquella poderosa familia no sentían mucha simpatía por las artes escénicas.

martes, 5 de febrero de 2019

MOLLUSQUES


Sans l’air mystérieux qu’il a adopté à l’entrée, maintenant le serveur refuse de faire la moindre exhibition avec le plateau et se réfugie en toute sécurité dans la cuisine. L’implacable Jaramillo savoure un succulent festin offert par le propriétaire comme paiement d’une dette de jeu. Avec parcimonie il fait un petit tas de coques et un autre, plus gros, de coquilles vides, et il est déçu.
-C’est pas bon, il manque des bestioles! S’exclame-t-il et, pendant qu’il tâte sa cartouchière, il essaie mentalement de diviser cinquante entre deux. Il manque des bestioles et l’agitation du propriétaire indique à Jaramillo qu’il va ouvrir des fruits de mer jusqu’à en avoir les doigts en sang.

Traduit de l'espagnol "Moluscos" par MJ Pastré


EFECTIVO

Desde que cayó enfermo, y ya iba para diez días, los familiares no hacían más que fingir gran tristeza cuando iban a visitarlo, pero el do...