jueves, 3 de mayo de 2012

La palabra favorita


—¿Sabes cuál es mi palabra favorita? Lapislázuli.
—La mía..., zampabollos.
Así, entre conversaciones sin mucho sentido, transcurría a diario el regreso a casa en el tren.
—Mírala, ya está otra vez ahí la que se queda dormida.
—Es verdad, la sleeper, ¿adónde irá?
Siempre eran los mismos: los compañeros de trabajo, los pasajeros, las estaciones,...
—¡Qué pelazo!
—¡Menudo!
Casi nunca faltaba nadie.
—Otra vez el anuncio, escucha.
—Concurso de relatos en noventa y nueve palabras. Qué cosa. ¿No pueden ser cien?
Dos años haciendo el mismo trayecto dan para mucho.
—Hasta mañana, tú.
—Hasta mañana, zampabollos.