sábado, 13 de octubre de 2012

Las culturas



Honesta y fríamente el señor Musashi intentaba explicarle a la familia del difunto que no se arrojó al lago para no tener que someterlo a una enorme deuda de por vida, como ocurría en su cultura. Honesta y fríamente el señor Musashi juró que de ningún modo fue por cobardía, por indiferencia o por no saber nadar. Honesta y fríamente el señor Musashi aseguró que no disfrutaba mientras el difunto se ahogaba.
Honestamente reconoció el señor Musashi que podría haber telefoneado a los bomberos.
Fríamente la familia del fallecido mató al señor Musashi.