miércoles, 29 de mayo de 2013

Spider Caca


Con tres años y apenas dos palmos, Pablete tenía siempre mal despertar, sobre todo cuando la visita dominical le escamoteaba una siesta. Durante el ratito en que su descanso era también el de todos, aquel mocoso construía sus estrategias y daba forma a su personaje de ficción, Spider Caca, cada vez más osado e intrépido.

—¡Quítate las gafas! —se atrevió a decirle a uno de los invitados, ante las risas del resto.

Aquello, que no era una gracia infantil, al menos para él, lo irritó hasta el punto de usar sus poderosas armas: la tela de araña, la mirada asesina, la carrerilla hacia su oponente,… Pero ninguna triunfó contra aquellos gordos amigotes de papá, que lo veían con ternura fracasar en sus embestidas. De pronto el llanto acabó con la batalla, pero no fue por impotencia o por rendición:

—¡No veo con la máscara!