domingo, 12 de mayo de 2013

Veo tus ochocientos...



Washington Jaramillo volvió a repartir las cartas con la izquierda, pero esta vez saltándose al alcalde, de cuya sien aún manaba un hilillo viscoso y grana. En torno a la mesa, ya nadie pondría en duda la validez de su quinteto de damas.