domingo, 2 de junio de 2013

Sugar man (ENTC junio 2013)



Ese montoncito blanco que reposa en la superficie y se refleja en ella parece un monte sagrado cubierto de nieve por completo. La estampa es idílica.

Ahora se derrumba, y las inundaciones lo ocupan todo, pero pronto se pone orden en el desastre, y aparecen líneas tan rectas como si las hubieran cortado con cuchilla. La postal parece inquietante tanto arriba como abajo.

Todo indica que algo debe ocurrir, sin embargo nadie observa movimiento a ambos lados del espejo. De pronto surgen mis narices y mis billetes enrollados, y en un segundo todo deja de ser blanco, aunque sigue brillando como el amanecer en un cristal.