miércoles, 3 de julio de 2013

El empleado modelo (280 y punto-Relatarium)

Urban Volstein, entregado burócrata y neurótico aún no evaluado, tras dos décadas de entrega intachable a sus labores menores dentro de una oficina de gestión bursátil, pensó que de aquella monótona tarea de veinte años apenas pudo sacar dos lecciones muy valiosas: que el éxito no es más que una anécdota, generalmente muy puntual, y que el fracaso no es sino una forma más de éxito, o su consecuencia ineludible. Aquel día consiguió el ascenso codiciado tras lentísimos años de rutina insípida: por fin podría encargarse de la reprografía. Dos horas después lo despidieron por haberse fotocopiado las nalgas.