jueves, 1 de agosto de 2013

La magdalena de Washington Jaramillo ENTC agosto 2013




Cayó la noche, y las calles comenzaban a enmudecer. De las ventanas salía un pesado aroma de carne chamuscada. Las aceras no garantizaban su limpieza. Y de pronto aquel ruido le recordó las felices noches estivales de su infancia en que, de regreso a casa, nunca dejaba de pasar por aquel callejón poco frecuentado en el que, bajo el peso de sus zapatos, crujían sin cesar las cucarachas.