lunes, 2 de septiembre de 2013

Cita a ciegas




El aviso de la secretaria fue ambiguo sobre el contenido pero conciso en cuanto a la urgencia de presentarse inmediatamente en el despacho del jefe. De camino, cada espejo reflejaba una imagen distinta, muy ceremoniosa, demasiado informal, y la inseguridad era mayor a medida que se reducía el espacio entre el ascensor y la puerta tras la que, como en una cita a ciegas, nunca se sabía qué habría.

-Con permiso…