lunes, 9 de septiembre de 2013

La ruptura de Humbert Humbert ENTC 09/2013



Ajustándose la corbata frente al espejo, aquel primer madrugón de septiembre se le hacía algo penoso. Echaba de menos la vestimenta ligera de las últimas semanas. También añoraba la imagen de aquel cuerpo desnudo que no solía madrugar y que reposaba, perezoso y sensual, sobre un mar de caóticas sábanas.

Su idilio estival se había terminado, pero sus recuerdos lo tenían algo confuso. Sabía que tantas caricias habían tenido precio a pesar de un creíble despliegue de arrumacos; incluso la escena de llantos del aeropuerto tenía cierta apariencia. Tratando de olvidar el desconcertante recuerdo, se dijo que, con o sin amor, al menos su dinero sirvió para el bienestar de una familia entera, a la que no le faltaría de nada en varios meses. Eso le daba razones para no sentirse culpable.

Lo abrumaba saber que debería reanudar otra relación el verano siguiente, ya que, tras tres veraneos seguidos con la misma pareja, los trece años se le hacían un tanto excesivos.

De camino al instituto donde trabajaba, leyó una noticia que le hizo pensar en la rigidez del Código Penal.