viernes, 4 de octubre de 2013

Intromisión tecnológica


La cara de ambos era de estupefacción: la del jefe de recursos humanos por la desfachatez del entrevistado al no desconectar el teléfono móvil durante la entrevista e incluso mirar qué era ese aviso; y la del candidato al puesto porque le había entrado un WhatsApp a través del viejo reloj de bolsillo que le había regalado su abuelo.