viernes, 22 de noviembre de 2013

La palabra



La amenaza de divorcio, si volvía a frecuentar aquellas timbas nocturnas, sonaba seria por primera vez desde que se casaron. De modo que Panikós Flynn, con mirada de póquer pero con sinceridad ante su amada Itsuko San, decidió romper con su vida pasada y respetar la palabra sellada ante el código civil, que le exigía entrega. En un año dejó los casinos clandestinos y se sacó unas notarías.