miércoles, 13 de noviembre de 2013

Vino dulce (Concurso Entre copas)


Cuando Milton organizó la lista del sorteo millonario, ignoraba que faltaría, por descuido o negligencia, su boleto. Agotado el número de la oficina, sus compañeros le regalaron otro distinto. 
Llegado el sorteo, una vocecilla anunció un número que fue devolviendo la calma a la oficina, y los boletos, salvo uno, a la papelera. 
—Bueno, habiendo salud —repetían. 
Y aceptando su suerte, se fueron todos a la taberna a brindar sin rencor por tiempos mejores. 
—Amigos —dijo Milton, ya en el bar, con una sonrisa satisfecha—, por vuestro compañerismo, me gustaría invitaros a una copa de vino.