domingo, 28 de julio de 2013

Comisión de festejos



El alcalde alabó su diligencia mirando el laborioso atuendo, el comandante elogió su templanza viéndola frente a las masas enfervorecidas, el maestro señaló su paciencia tras largas horas de ensayos, y el cura su barroco decoro en el vestido, y así presentaron desde el balcón a la impresionante Karen, en la que no faltaba nada para ser la más hermosa reina de las fiestas. Pero, cuando se supo que sus bellos dones venían acompañados de viriles atributos, las fuerzas vivas miraron para otro lado y lamentaron no haber organizado, como hasta aquel día, una corrida.

viernes, 26 de julio de 2013

La riqueza






Con oro y diamantes saboreaba su soledad el náufrago, y así le llegó la muerte, lejos de todos.

martes, 23 de julio de 2013

Emanciparse


Rubor y desconsuelo se ocultaban bajo el casco, y el piloto ignoraba por qué estaban jaleándolo como a un campeón, pese a su fabulosa motocicleta, regalo de su madre por haber acabado los estudios tras once años en la facultad. Aturdido, apenas consiguió esquivar a los admiradores que, en torno a mamá, aplaudían. Sin quitarse el casco y en actitud muy profesional, buscó una puerta, tecleó un código, y esperó, mientras el coro aclamaba su nombre. De entre ellos surgió la madre, que le pedía un beso.

—Abra cuanto antes, por favor. Siento el retraso. Traigo la “cuatro estaciones”.

miércoles, 17 de julio de 2013

Favor por favor

El golpe no fue violento, porque aquel viejo coche, más que correr, vagaba, pero tanto el radiador como la difunta corza entregaron el alma en medio de una dehesa inabarcable. Sin posibilidad de recibir ayuda, su única esperanza era esperar a que alguien pasara por ese paraje alejado de las rutas habituales. De pronto, mientras veía una luz acercarse, comenzó a recordar historias de miedo que comenzaban así. Del vehículo que se acercó al lugar del accidente bajó un tipo singular que no inspiraba confianza, y él se mantuvo tenso mientras el conductor, andrajoso, armado y visiblemente ebrio, se ofrecía a ayudarlo si a cambio le dejaba disponer del animal.

Ambos cenarían caliente aquella noche.

lunes, 15 de julio de 2013

Revoltosa



Ignoraba tantas cosas la cándida adolescente, que mientras la hoja descendía hacia su cuello, aún creía que aquello era una representación teatral en la que ella era la heroína sacrificada para otorgar el poder para el pueblo. Eso último tampoco lo entendía demasiado, pero le resultaba divertido ver cómo una luz casi divina que provenía de ella cegaba al público. Fue una tarde soleada.

En un segundo ya no brillaba nada.