miércoles, 19 de febrero de 2014

Un año más




Y allí sigue, en silencio, acumulando polvo, junto al proyector de cine, el barco pirata y la nave espacial. Pero antes fueron el balón, la cámara de fotos y el traje del Atleti firmado por Zapatones. El año pasado tocó el tan deseado ordenador, pero ahí está, en el arcón de los regalos imaginarios donde se difuminan los sueños de los desvalidos como yo, que nacimos sin derecho a tener ilusiones. Y este año… Este año ya soy mayor para creer en eso.