martes, 22 de abril de 2014

Negro huracán



Mientras la impía lluvia borraba la rayuela y la tormenta acababa con todo dispositivo electrónico; mientras el viento se cebaba con el tejado de la biblioteca y el granizo trituraba los cristales de las aulas; mientras todo eso pasaba y ustedes se quejaban en vano, nosotros –dijo el ministro– les hemos concedido la obra de un nuevo colegio a estos señores de negro.