martes, 26 de agosto de 2014

Mensajes de madre luna

Se alzaba la luna en todo lo alto del cielo y el viejo guerrero seguía sin pronunciar palabra ante los suyos, que aguardaban pacientes un consejo. Sus vidas cambiarían mucho con el casino, pero no todos servirían para los nuevos tiempos. De pronto, sin demasiada prisa, como solía ser su costumbre, se alzó y le entregó un cuchillo a su hijo varón.
—Cuando mañana miréis a madre luna, yo también estaré mirándola al otro lado del valle, y así estaremos juntos aunque separados por las montañas.
Todos comprendieron que no volvería, pero no trataron de retenerlo, porque, como madre luna, cada cual tiene unas fases que respetar.