lunes, 22 de septiembre de 2014

Gran reserva (REC septiembre 2014)

—Deberías airearte un poco, que hueles a cerrado —protestó ella—, y al final me van a echar la culpa a mí. Claro, como tú eres un viejo aristócrata y a mí me pueden cambiar por otra, a ti qué más te da.
—Calla —intervino el prestigioso anciano—, nadie se meterá contigo. Con tratarme bien y no marearme mucho, lo tuyo es muy fácil, chiquilla.

Al final, como siempre, al corcho le cargaron todas las culpas.