miércoles, 3 de diciembre de 2014

La despedida de un hombre desilusionado

Mi amor:

Si estás leyendo esta carta es que he muerto y alguien se ha encargado de cumplir mi última promesa. Espero que no te tomes a mal este último acto de vanidad y de mal gusto. De todos modos, en estas circunstancias no me queda más que una intervención del azar para que llegue hasta ti mi relato de los hechos antes que una nota del ministerio sobre mi heroica muerte en acto de servicio. Créeme: no somos los buenos.
Mañana nos envían a luchar al frente, a enfrentarnos a un enemigo aún sin rostro ni voz, pero que seguro nos espera armado y sediento de venganza. Ese enemigo no nos odia por nuestras ideas o por nuestros orígenes, como nosotros a ellos, sino por nuestros actos: hemos quemado sus campos, matado a sus hijos, violado a sus mujeres…
Yo nunca haría eso, créeme, pero soy cómplice de todas esas atrocidades al no impedir que se perpetrara tanto mal entre gente inocente. Ahora pienso que fue un error seguir esas órdenes, y muchos de mis compañeros están de acuerdo conmigo, pero muchos más han preferido escudarse en la obediencia debida para saciar un hambre malsana, y nos han arrastrado a una insensata pelea.
Esta guerra nos ha convertido en salvajes, y ahora vamos a una batalla que parece crucial contra unos vecinos pacíficos a quienes odiamos por algo que ya se nos ha olvidado, si acaso lo supimos alguna vez.
Ahora que puede estar cerca el fin, no pienso en mi muerte, ni en el dolor de los míos, sino en cómo vengará su odio sobre mi cuerpo el soldado que me mate. ¿Acribillará mi vientre, me rematará a patadas, me escupirá? ¿Qué hará con mi cadena de oro o con mi pitillera? ¿Registrará mi cartera, romperá tu foto, se reirá de tu dedicatoria?
Solo me queda esperar de la persona que me mate, que borre su odio y te mande esta carta para que no pienses que morí como un héroe. Nuestro hijo debería aprender a diferenciar entre el bien y el mal.
Siempre,

Tu amor

16 comentarios:

  1. Duele más saber que no sabrás nada más, que el propio final tan cierto. Al hombre desilusionado lo único que le queda es un desconocido.

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    1. Al menos muere sabiendo algunas verdades.
      Un saludo
      JM

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  2. La barbarie de unos hechos que acaban no solo con el corazón de los que están...........sino de los que se fueron........

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    1. Y saber que la barbarie la cometimos nosotros es aún más bárbaro
      Un saludo
      JM

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  3. Esas situaciones límite dejan al descubierto lo que lleva dentro el ser humano.
    Esta vez, a quienes arengan desde la retaguardia sin despeinarse siquiera, no les ha tocado colgarse medallas por triunfos ajenos.
    Saludos.

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  4. Situación dramática la que narras en este relato, la barbarie de las guerras nos muestran la miseria del ser humano que se enfrenta a lo desconocido .
    Saludos.
    Puri

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    1. El drama de la guerra y el de quienes luchan en ellas sin saber...
      Un saludo
      JM

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  5. Ha sido emocionante, sentido, que te da vuelco al corazón y no lo puedes volver del derecho... Te felicito. Saludos.

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  6. En ese hijo está puesta la esperanza ¿?

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    1. No hay más hijos tras la guerra... habrá que confiar
      Un saludo
      JM

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  7. Ya se sabe que en las guerras no hay vencedores ni vencidos pero, al menos, este hombre muerto hace revivir la fe en el hombre. Saludos.

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  8. Juan Manuel, creo que en este relato has dado lo mejor de ti. Es muy profundo y lleno de emociones quizás en este hijo está escondida la esperanza de un cambio de este mundo cruel. Un abrazo y felices fiestas, Sotirios.

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    1. Cada vez quedan menos esperanzas tras una guerra o tras una crisis
      Un saludo
      JM

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