martes, 22 de abril de 2014

Negro huracán



Mientras la impía lluvia borraba la rayuela y la tormenta acababa con todo dispositivo electrónico; mientras el viento se cebaba con el tejado de la biblioteca y el granizo trituraba los cristales de las aulas; mientras todo eso pasaba y ustedes se quejaban en vano, nosotros –dijo el ministro– les hemos concedido la obra de un nuevo colegio a estos señores de negro.

lunes, 14 de abril de 2014

Asignatura pendiente



Y regresé al cielo cuando, por fin, alcancé el equilibrio y me puse a avanzar, primero lentamente y luego más rápido. Me agarré bien y, algo inseguro, miré al frente, hacia mi objetivo, a lo lejos. Una vez allí, respiré hondo y saldé la deuda con mi infancia. No se imaginan qué gozo fue para mí poder recorrer esos caminos de los que se me privó de crío. Lástima que no estuviera allí para verme, y yo a ella.

Fue algo insuperable cuando, a mi edad, aprendí a montar en bicicleta.

domingo, 6 de abril de 2014

Un pacto de amantes

Le deseé que tuviera un buen turno, matinal, para poder sentirla aún fresca y oliendo a su jabón de heno. Ella, que aún podía sonreír, me indicó que eso sería estupendo. Qué menos habríamos podido desear en ese trance.

Al amanecer, el primer pelotón entraba encabezado por la carcelera, tras la que venían las condenadas, todas tristes, salvo mi amada, a la que veía sonreír en el extremo del cañón. Con el ojo puesto en su corazón, me despedí de la heroína sin una lágrima, como ella me hizo prometer.