domingo, 15 de marzo de 2015

MEROS RECIPIENTES


Seis meses de prisión fueron muchos por haber robado una simple caja de zapatillas, pero los cumplió con indolencia ya que no se sentía culpable de nada grave. Además, como se comprobó, las caras deportivas del número 46 no estaban dentro: ella solamente necesitaba la caja, lo que inquietó aún más a sus acusadores, altos directivos de la empresa multinacional que empleaba a media ciudad y que sintió, sin entender el porqué, la ingratitud de todos los habitantes.
Seis meses de prisión fueron muchos sin saber si la caja en la que había enterrado a su recién nacido habría soportado las últimas lluvias.

Publicado en La Esfera Cultural, Las cuatro estaciones, en abril 2015.