lunes, 2 de noviembre de 2015

PRUEBAS (REC, octubre 2015)

Vuelven a ser invisibles, y eso los hace más peligrosos, quizás no tanto por su número como por su fuerza, que es mucha, o por la suya, que cada vez es menos, tras perder apoyos. Pero no se rendirá hasta borrarlo todo, libros, números, claves… todo menos su memoria, que es tenaz, no como la de ellos, aunque lo acechen, y lo ronden, y lo agoten a fuerza de preguntas maliciosas durante los comicios.
Los periodistas no podrán con la promesa que hizo de guardar silencio antes de ingresar en prisión.