sábado, 10 de septiembre de 2016

EN SUS MANOS (REC 6/9/16)

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la
nuca, y entonces, aunque sin mostrarse afligido, mientras seguía con la manipulación cervical de su paciente, se preguntó si debía seguir adelante con el plan fallido o rectificar el error. Tampoco dejó de pensar en qué podría hacer con el cadáver del infeliz al que había descoyuntado por encargo esa misma mañana.