martes, 25 de octubre de 2016

TERCER GRADO

El penado de la celda 273, don Isidro Parodi, recibió con
algún desgano a su visitante, que visiblemente no le aportaba para su evasión ni una lima, ni una botella de licor ni mucho menos una jovencita. Tampoco le vio un gesto de traer buenas noticias.
—¿Cómo está hoy, señor?
—Entre rejas, como desde hace dos años.
El fastidio del reo hacia su abogado se transformó en franca antipatía, y ni siquiera el paquete de Mikado de chocolate blanco consiguió borrarle del rostro una acritud, herencia de los Parodi.
—Me estás dando largas con estas golosinas, y yo quiero que asustéis a los jueces para estar fuera de aquí en dos semanas.
Fingiendo entender el mensaje, el abogado se marchó sin decirle que, tras una defensa deliberadamente torpe, le darían la perpetua, que abandonaba el caso y que, como sus hijos, dejaría el país con los bolsillos llenos.

Participante en el concurso de microrrelatos de Getafe Negro 2016.