lunes, 20 de febrero de 2017

PARAÍSO

En el lugar más recóndito de la isla se anunciaba un
duelo de amenazas y desafíos al que los dos vigilantes, atosigados por la siesta de bochorno y ron, eran ajenos, aunque no por mucho tiempo, pues ya adivinaban la llegada de los secuaces del exministro de finanzas, y los aguardaban con las armas cargadas a los pies de la hamaca.
—¡Arriba, gandules! ¿Dónde escondieron la guita?
—¿Qué guita?
Tras una pausa, todos se echaron a reír.
—¡Corten! —dijo el director— ¿Otra vez borrachos?
El rodaje se abandonó tras triplicar el presupuesto.

SUTIL VENGANZA

Acercándose un poquito más al borde del barranco donde se esconde el secreto del tiempo y dejan de existir las cosas, Jaramillo decide que,...