lunes, 20 de marzo de 2017

LA HOJA EN BLANCO

En media hora recibiré el premio Nobel ante un público
convencido de que todo ha sido fácil, un sendero de éxitos y gloria, pero no, no ha sido siempre así, y por eso estoy aquí dándole vueltas…
Al acabar mi primera novela, en casa valoraron el esfuerzo, pero como si hubiera terminado un puzle de quinientas piezas, y no tardaron en recordarme que estaba en deuda con los quehaceres pospuestos:
—A ver quién recoge el garaje —escuché decir.
Luego vinieron los primeros reconocimientos visibles cuando mis nuevos libros se exponían en los escaparates, pero la respuesta fue tibia también:
—Ah, muy bien. Pues ya que estás ahí, sube naranjas.
Cuando ya era incuestionable el éxito, aún hubo tiempo de percibir que dejar mi trabajo anterior para dedicarme a escribir suponía un riesgo doméstico:
—Bueno, con lo que gana tu mujercita hay para los dos—me dijeron.
Hoy me he vestido de gala, mi familia me acompaña —orgullosa—, pero he vuelto a sentir esa desconfianza antes de entrar al salón:
—¿Has ido al baño?

Y aquí estoy ahora, cuestionándolo todo y dándole vueltas al rollo de hojas en blanco.

viernes, 17 de marzo de 2017

FOMENTO

Cuando inauguraron el viaducto que contornearía el pueblo y evitaría el paso de
vehículos por el casco urbano, todos se felicitaron ya que por fin volvería la proverbial calma que dio fama a Villasosegada del Valle. Y así fue durante un tiempo.
Por entonces yo era un jovenzuelo atolondrado cuyo mayor y tal vez único interés era atraer la mirada de las chicas y deslumbrarlas con mi Seat Fura azul cobalto, rugiendo carretera arriba y carretera abajo, todo un despliegue para conseguir media hora bajo la luna y unos besos, y a veces más besos, y a veces nada, y a veces hasta un merecido bofetón. Desde lo alto de la nueva carretera, mi pueblo parecía apenas una mancha en medio del paisaje, y mi coche era algo así como el paraíso.
La carretera nueva trajo nuevos tiempos, y el sosiego del pueblo se transformó en letargo. Ya apenas pasaban coches por la antigua nacional, salvo los locales o algún motorista aventurero, y entre los que morían, los que se marchaban y los que no salían ya de sus casas, cada vez eran menos las muchachas que admiraban mi pilotaje temerario y seductor.
Una noche, solo en lo alto del pueblo, mirando la vieja carretera desierta e imaginando que alguien me acariciaba, decidí marcharme carretera arriba y sin retorno por el viaducto que contorneaba el pueblo.

lunes, 13 de marzo de 2017

EL OCASO

—El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega,
acabó declamando el galán venido a menos, y por fin su última toma se daba por buena. El equipo de rodaje podía ir a comer, los secundarios y extras ya podían quitarse de encima aquellos trajes, y el gran actor, otrora protagonista, conseguía fajarse de la indigencia por no se sabe cuánto tiempo aún.
En su camerino, frente al espejo, se apretó la goma al brazo, se palpó bien con los dedos y procedió...
Ya no dejaría de volar por encima del plató.

lunes, 6 de marzo de 2017

LOS DIOSES Y LA JUSTICIA

Cerró los ojos y sopló las velas para no ver en qué dirección partía el navío que alejaría a aquellos desgraciados de su tierra prometida apenas acariciada. El dios del viento era así de ecuánime. Los poderosos dioses no necesitaban ya esclavos y los echaban al mar para que el dios del azar se ocupara de ellos. Lejos de la costa, el dios de las aguas, inconmovible, los zarandeó hasta reducir sus magras fuerzas, y el dios del rayo, heroico, aniquiló al último. A los ojos de sus fieles, se había hecho justicia.

miércoles, 1 de marzo de 2017

CE SERA L'AUBE (Amanecerá, de JM Sánchez)

Dans le village plusieurs personnes avaient peur de
quelque chose d’irréparable, et tout cela à cause d’un insensé qui avait tué le coq qui voltigeait avec un air supérieur dans la basse-cour. Cependant personne ne s’est plaint du coq au vin qu’a donné ce personnage de haut vol, mais vite on s’aperçut que cette mort aurait des conséquences graves dans le cours des choses. Maintenant comment se distinguerait le jour de la nuit ? Comment le chevrier se réveillerait-il pour traire sa Lucinda ? Que ferait le boulanger pour sortir de sa boulangerie ? Même si le doute s’était mis qu’il ferait jour ou qu’arriverait la tombée de la nuit, et alors l’horloger émit la sentence que de toute façon, avec ou sans le chant du coq, il ferait jour.
Traduit de l'espagnol par MJ Pastre