miércoles, 31 de enero de 2018

ESE TOQUE ESPECIAL

Los rincones vacíos de la casa ya desmantelada eran
como una cápsula del tiempo, un recuerdo de cuando aquella familia vivía en la cima y cubría suelos con madera noble, paredes con adornos exóticos y techos con lámparas brillantes. Menos mal que guardaron las cajas de cartón de aquellos caros caprichos. Ahora vuelven a ser los reyes bajo el puente, donde, salvo ellos, nadie tiene ni un techo tan robusto ni, desde hace unos días, un bebé pelirrojo.

EL LOCAL DE ABAJO

Nos comimos a unos cuantos vecinos para no defraudar al propietario del edificio, que a cambio de nuestros servicios, nos cedería el loc...