jueves, 18 de enero de 2018

TÄRENDÖ

Ya recogerían la mesa mañana, eso si salían vivos, claro.
De momento, lo importante para los repartidores era visitar a todos los enojados clientes que recibieron sus pedidos por error, con retraso o sin el debido montaje. Y si escapaban de la ira del consumidor, deberían también atrapar al exempleado que, con la camioneta robada a punta de pistola, les había hecho llegar tantas multas de aparcamiento. Y por fin, explicárselo todo al jefe y a la policía.

EL LOCAL DE ABAJO

Nos comimos a unos cuantos vecinos para no defraudar al propietario del edificio, que a cambio de nuestros servicios, nos cedería el loc...