sábado, 5 de mayo de 2018

HOMBRECITOS


Cuando mamá ponía ese gesto, uno de esos gestos de
madre, era que pasaba algo en casa: el grifo se había roto y papá lo desarmaba sin éxito, la sopa se enfriaba y el peque estaba jugando en su cuarto, mis notas no eran buenas y yo seguía empeñado en empeorarlas,… En fin, su gesto nos avisaba de que ocurría algo que no le gustaba demasiado, aunque luego fuera ella la que secara la inundación y llamara al fontanero, recalentara los fideos y me tomara la lección hasta tarde o se levantara temprano para terminarme los deberes. Hace unos días un nuevo gesto se instaló en su cara, y no supimos ni interpretarlo ni hacer nada para ayudarla. El gesto que tiene ahora es muy extraño, parece compadecerse de nosotros con esa mirada plácida de siempre, pero nos aterra a los tres, aunque mis tías, que han venido al velatorio, se ocuparán de que no nos falte de nada. Eso dicen ellas.

SUTIL VENGANZA

Acercándose un poquito más al borde del barranco donde se esconde el secreto del tiempo y dejan de existir las cosas, Jaramillo decide que,...