lunes, 14 de mayo de 2018

LA TEORÍA DEL CAOS


Creo saber de fútbol más de lo que se piensa,
porque soy bastante observador, aunque ni con eso me alcanza para debatir con los parroquianos del bar de mi barrio, todos ellos apasionados a tal punto del equipo local, que en ocasiones me pregunto si no estarán perdiendo la perspectiva ciudadana en beneficio de su obediencia dialéctica, eso, dialéctica, porque deportiva no es.
—Como marque el penalti, me hago un tatuaje con su careto.
—Como la meta, estáis todos invitados.
—Como ganemos, me rapo al cero.
No hace falta saber mucho de fútbol, solamente ser muy observador, para darse cuenta de que un gol podría desencadenar una revolución social en el barrio, ya que favorecería el pequeño comercio de proximidad.
—Como subamos a primera, me caso con mi churri.
—Como fichen al astro argentino, al churumbel que viene lo llamo igual que él.
—Como juguemos la championlig, voy a por la parejita.
Creo saber lo bastante de estas cosas como para prever un éxodo masivo a otras zonas debido a la falta de guarderías. Por eso, como lo del consumo interno está asegurado ganen o pierdan, casi prefiero que no lo hagan.

SUTIL VENGANZA

Acercándose un poquito más al borde del barranco donde se esconde el secreto del tiempo y dejan de existir las cosas, Jaramillo decide que,...