jueves, 14 de junio de 2018

BOOM TURÍSTICO

Hablar de muertos vivientes es pura teoría, salvo que se
trate de la señora que pasea a su chucho plácidamente por el parque, y una pareja de turistas comienza a acariciarlo hasta que, por puro gozo, le surge una cagarruta cilíndrica y poderosa que se pone a rodar cuesta abajo, y la dueña detrás, y el galgo desbocado, y los turistas incrédulos, y la señora que tropieza… Y al rato, bolsita en mano y cubierta de excrementos, la señora remonta a duras penas la cuesta, donde su galgo la espera indiferente. Por supuesto, ni rastro de los turistas.

EL LOCAL DE ABAJO

Nos comimos a unos cuantos vecinos para no defraudar al propietario del edificio, que a cambio de nuestros servicios, nos cedería el loc...