jueves, 14 de junio de 2018

CYBERCAFÉ CALENTITO


Hablar de muertos vivientes es muy fácil para quien
nunca los ha visto cara a cara en una gélida noche invernal.
-¿Está caliente el café? -me pregunta uno de ellos mientras nos ocupamos de los ateridos indigentes que malviven entre cartones junto a la vistosa tienda de teléfonos.
-Sí, claro -respondo y le ofrezco un sorbo.
Su manera de sostener la taza me indica que, cuando abran la tienda y su sueldo mensual vaya a parar al último modelo de smartphone, olvidará que ese café era para los sin techo, los mismos que le han ofrecido también sus galletas.

EL LOCAL DE ABAJO

Nos comimos a unos cuantos vecinos para no defraudar al propietario del edificio, que a cambio de nuestros servicios, nos cedería el loc...