jueves, 10 de enero de 2019

POLVO DE ESTRELLAS

Me quedé dormido hilvanando constelaciones, brillantes
nébulas que iban cerrándome los párpados hasta cegarme por completo. Pero antes pude discernir los improbables colores, acariciar las formas caprichosas, desentrañar la materia oscura y oír el estallido del mismísimo universo. Recuerdo también haberle echado una última mirada a mi flamante creación, a ese nuevo orden celeste que, como polvo de estrellas, yacía desparramado en un espejo.

REC, enero 2019

INTACHABLES

Le habría cogido alguna vez un hilván de sus pantalones o le habría zurcido los calcetines para hacerle ver su incorregible desaliño, p...